En un primer momento, puede parecer que los depósitos y los fondos de inversión son opciones similares en las que dirigir la rentabilidad de nuestros ahorros. Nada más lejos de la realidad: son inversiones muy diferentes, con una finalidad muy distinta en función de la que se elija. Cada producto tienen sus ventajas y desventajas, por lo que es necesario conocerlos para saber cual elegir en cada momento.
Históricamente,
en España, tanto las imposiciones a plazo fijo como a la vista han sido el gran
destino del ahorro de personas y familias, con un perfil tradicional y de bajo
riesgo. Actualmente, se estima que los depósitos bancarios suponen el 40% del
ahorro financiero de las familias. Pero desde que los tipos de interés del
Banco Central Europeo (BCE) se establecieron alrededor del 0% hace unos años,
los depósitos ya no son tan rentables como antes, ya que ofrecen una
rentabilidad casi nula.

Por ello, es
necesario buscar una alternativa más rentable que genere mayores beneficios a
tu capital: los fondos de inversión. Aunque es necesario mencionar que ésta alternativa,
también implica mayores riesgos.
Elegir el
producto en el que invertir nunca es sencillo, ya supone una elección de
carácter personal, basada en las circunstancias y perspectivas que cada
individuo tiene con su patrimonio. Habrá que considerar ciertos factores a la
hora de escoger una u otra modalidad: oferta, flexibilidad, riesgo, liquidez,
rentabilidad, fiscalidad, etc.
Intentaremos analizar
brevemente las principales diferencias y características de cada una de las
opciones.
DEPÓSITOS BANCARIOS
Éste consiste en
la entrega de una cierta cantidad de dinero a una entidad financiera durante un
plazo determinado, tras el cual, el banco devuelve el capital inicial junto con
los intereses acordados previamente.

VENTAJAS:
- En
un depósito bancario se tiene la
seguridad de no perder el capital desembolsado en un principio. El ahorro está
garantizado, tanto así que constan con el respaldo del Fondo de Garantía de
Depósitos, el cual cubre hasta 100.000 euros por ahorrador y entidad
financiera. - Se
conoce el interés/rendimiento de antemano, ya que está pactado previamente con
la entidad contratante. - Los
plazos son flexibles, ya que pueden contratarse desde tres meses en adelante. - Su
contratación es sencilla, ya que no implica casi papeleo.
DESVENTAJAS:
- Al tener un plazo de vencimiento pactado
previamente, su conversión en liquidez es limitada. Será necesario pagar una
penalización si el ahorrador quiere retirar su dinero antes de la fecha
establecida, salvo en los depósitos a la vista, donde la rentabilidad es menor
que a plazo fijo. Aunque en otros casos, no se pueda retirar hasta la
conclusión del plazo pactado. - Debido a que le tipo de interés es muy bajo,
la rentabilidad que ofrecen es ajustada. Dicho lo cual, este rasgo puede ser
ideal, por ejemplo, para un tipo de ahorrador de perfil conservador. - Su
fiscalidad no favorece al inversor, ya que en cada vencimiento del producto es
necesario cumplir con Hacienda (el IRPF queda entre el 19 y el 23% de las
ganancias) - En los depósitos no
hay estilos de inversión ni diversidad de gamas. Lo que sí
hacen los ahorradores es comparar entre los depósitos de las distintas
entidades, que suelen ofrecer rentabilidades, plazos y condiciones diversas
FONDOS de INVERSIÓN
Éste se define
como un patrimonio sin personalidad jurídica constituido por las aportaciones
de múltiples inversores, quienes mantienen siempre la titularidad de sus
participaciones. La sociedad gestora que ejerce la representación y
administración del fondo es quien se encarga de invertir esas aportaciones en
distintos activos e instrumentos financieros, moviendo ese dinero en función
del estilo de inversión definido previamente. La evolución de éstos activos en
los mercados determina los resultados, postivos o negativos, obtenidos por los
inversores.
Existen
diferentes tipos de fondos, dependiendo del activo en el que se invierta: de
renta fija, de renta variable, mixtos, así como inmobiliarios, de capital
riesgo o sobre commodities y materias primas.

VENTAJAS:
- Las
cantidades invertidas son propiedad de los ahorradores, siendo productos
independientes que, a diferencia de los depósitos, no están vinculados al
balance de los bancos. De este modo, aunque una entidad quiebre, nuestros
fondos estarán salvaguardados. - No
es necesario poseer grandes patrimonios ni ahorrar cantidades elevadas para
invertir en fondos. Para la mayoría de ellos, ni siquiera es necesario invertir
una cantidad mínima de dinero. - Los
partícipes de un fondo de inversión pueden recuperar su dinero cuando lo
necesiten. Son 100% líquidos. En la mayoría de los fondos la liquidez
es diaria y no implica el pago de una comisión por la retirada, excepto en los garantizados y otros
fondos específicos con restricciones de liquidez. - Cualquier
ahorrador, desde cualquier lugar del mundo, puede invertir a través de un
fondo, en cualquier país o divisa, tanto en acciones de empresas
internacionales, como en Bonos del Estado u otros activos regulados. Esta
diversificación (según el Banco de España, existen 5.880 fondos de inverisón
distintos en nuestro país), sirve de “protección” frente a las incertidumbres
del mercado y te coloca en un plano económico mundial. - Un
fondo de inversión se encuentra “vivo”. Su precio oscila, se mueve, evoluciona
cada día. - Su potencial
de rentabilidad es mayor que en los depósitos, aunque ésta es variable, ya que
los fondos ofrecen una gran diversidad de estilos y opciones entre los que
elegir: de bolsa, de renta fija, más arriesgados, más conservadores, etc.,
dependiendo del perfil que posea el inversor. Aunque existen algunos productos
concretos, como los garantizados, cuya rentabilidad ya viene prefijada. - El
dinero se puede traspasar de un fondo a otro sin tributar por las plusvalías,
hasta que se reembolse finalmente la inversión. - A diferencia
de los depósitos, en los fondos sí que existe diferimiento fiscal, lo que
permite retrasar el pago de impuestos para aprovechar mejor el interés
compuesto, compensando ganancias con pérdidas. Y aunque las plusvalias
derivadas del traspaso de dinero de un fondo de inversión a otro están exentas,
se pagan entre un 19% y un 24% de impuestos por ganancia patrimonial.
DESVENTAJAS
- Frente
a los depósitos bancarios, en los fondos de inversión existe un mayor riesgo,
ya que las operaciones a realizar en los últimos, pueden derivar en una pérdida
sustancial de las aportaciones invertidas. - En
los fondos de inversión, no existe una garantía otorgada por el Fondo de
Garantía de Depósitos. Aunque, como en un fondo el dinero es de los partícpes,
no de la gestora o del depositario, no hay riesgo de pérdida por liquidación. - A la
hora de contratar un fondo de inversión, el proceso es más complejo, ya que es
necesario, al menos, rellenar un test de conveniencia e idoneidad, en el que se
analiza el perfil del inversor.

CONCLUSIÓN
Tras haber
analizado ambas opciones, se concluye que los depósitos bancarios implican
menos riesgo, siendo más seguros y conservadores, conociéndose su rendimiento
de antemano; mientras que los fondos de inversión se consideran más dinámicos,
líquidos y con un mayor grado de rentabilidad, eso sí, asumiendo el riesgo según tu perfil
inversor (conservador, moderado o agresivo).
Por lo tanto, si
quieres darle el máximo rendimiento a tu dinero, la mejor opción es aprovechar
la diversidad de los distintos fondos de inversión existentes, buscando los más
atractivos y los que mejor se adapten a tus necesidades de inversión.
Para ello, no
dudes en dejarte aconsejar por un asesor financiero que te ayude a planificar
tus ahorros de acuerdo a tu perfil inversor y tus necesidades a corto, medio y
largo plazo. Los expertos asesores de Grupo Balbarán estarán encantados
de asesorarte al respecto sin ningún compromiso.